Gracie, una jirafa de aproximadamente tres años, lleva casi dos semanas desaparecida tras escapar de su recinto en el rancho Cedar Hollow, ubicado en la región de Texas Hill Country, informó Vic Jones, propietario de esta reserva privada situada a unos 160 kilómetros al oeste de San Antonio. Jones indicó que Gracie se adentró en una zona del rancho que otras jirafas habían evitado previamente.

El propietario detalló que ya se han realizado búsquedas con helicópteros y se ofrece una recompensa de 5.000 dólares por cualquier información que conduzca a su hallazgo. A pesar de algunos avistamientos, la jirafa, que mide casi tanto como un árbol, continúa sin ser localizada.
“Terminó subiendo y alimentándose en una zona de la ladera y en salientes rocosas a las que ninguna otra jirafa había ido antes”, explicó Jones. “Cuando bajó de allí, lo hizo por el lado equivocado de la puerta”.
El rancho se encuentra en una zona rural del condado Real, donde sus 2.700 habitantes fueron alertados sobre la desaparición de Gracie. Jones señaló que el área de búsqueda es extremadamente remota y que la probabilidad de que la jirafa se cruce con personas es baja. “La gente no está en peligro porque ella no está cerca de la población”, afirmó. “Está en terrenos muy agrestes y densamente boscosos”.
Texas Hill Country es conocido por tener una de las mayores concentraciones de animales exóticos en cautiverio del país. Nathan Johnson, jefe de policía del condado Real, señaló que el clima templado y el terreno accidentado son un buen sustituto de los hábitats africanos nativos de la mayoría de estos animales.
Johnson explicó que, si bien se han reportado pérdidas de animales como ñus, búfalos de agua, monos y cebras especialmente tras inundaciones, esta es la primera vez que desaparece una jirafa. “Algunos los recuperamos, otros no”, agregó.
Aunque el centro de Texas no es el hábitat natural de una jirafa, Jones consideró que Gracie debería encontrar suficientes hojas y vegetación variada para alimentarse, y agregó que es poco probable que enfrente agresiones de otros animales.
Las primeras búsquedas aéreas se centraron en un área de unas 3.000 hectáreas, sin éxito. Días después, recibieron un reporte de que Gracie había sido vista al sur; sin embargo, cuando se llegó a la zona, la jirafa ya no estaba. “Siempre llegamos con dos o tres días de retraso respecto al lugar de los reportes, lo que complica mucho la búsqueda”, concluyó Jones.
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