Integrantes de una banda especializada en el robo de camionetas 4×4 de alta gama fueron detenidos tras ser descubiertos por un insólito error: el pago de una habitación en un hotel alojamiento con el código QR de una billetera virtual. La Policía de la Ciudad, tras una exhaustiva investigación, logró capturar a los sospechosos.

Las camionetas de alta gama, especialmente las de la marca japonesa Toyota, son muy codiciadas por los delincuentes. Debido a las dificultades para encontrar estacionamientos adecuados, muchos propietarios las dejan en la calle durante la noche, lo que incrementa su vulnerabilidad.
El 3 de marzo, una SW4 fue robada mientras estaba estacionada sobre la avenida Juan de Garay al 3600, en Boedo. Tres semanas después, una Hilux fue sustraída de la calle Pacheco de Melo al 2900, en Recoleta. En ambos casos, los ladrones actuaron sin armas, utilizando dispositivos que copian el código de las llaves para desbloquear y encender los vehículos, además de desactivar las alarmas.
“No corren riesgos porque no van armados. Tardan dos minutos en llevárselas”, señaló a Clarín un investigador especialista en este tipo de robos.
Los delincuentes usaron un Peugeot 208 como vehículo de apoyo, el cual fue fundamental para el avance de la investigación, conducida por la División Sustracción de Automotores y Autopartes de la Policía de la Ciudad, junto al Juzgado Nacional en lo Criminal 52, a cargo de la jueza María Fabiana Galletti.
El análisis de las cámaras de seguridad permitió identificar una compra realizada con la tarjeta de crédito de una víctima en una estación de servicio ubicada en la calle Paraguay, Recoleta. Esta grabación mostró a uno de los prófugos, aún no identificado en ese momento. Posteriormente, se detectó que el Peugeot 208 transitaba por el partido de Almirante Brown, específicamente por José Mármol.
El vehículo fue encontrado estacionado frente a un quiosco de la zona, lugar donde uno de los sospechosos realizó un pago usando la tarjeta robada. Aunque los investigadores ya tenían ubicados el auto y a los imputados, faltaba confirmar sus identidades.
El error decisivo ocurrió cuando uno de los delincuentes pagó con el QR de su billetera virtual para reservar una habitación en un hotel alojamiento cercano al quiosco, lo que permitió conocer su nombre y apellido.
Al segundo sospechoso se lo identificó tras revisar cámaras de seguridad que mostraron que, antes del robo en Boedo, el equipo de apoyo cargó combustible en una estación de servicio sobre avenida Garay. El cruce de datos financieros, rastreo digital y trabajo de campo condujo a tres allanamientos en La Plata y San Francisco Solano.
En la última localidad se descubrió una estructura dedicada a falsificar numeraciones de chasis, cristales, motor y documentación de vehículos robados. Los detenidos, identificados como Leonel S. y Francisco A., tenían antecedentes por robo de vehículos, encubrimiento y falsificación de documentos en la Ciudad y la provincia.
Durante los operativos se secuestraron 45 cédulas de vehículos falsas, formularios 08 firmados, cuatro DNI falsos, elementos para alterar números de chasis y motor, grabar cristales y tres vehículos: un Volkswagen Vento con un impacto de bala en la puerta del conductor, el Peugeot 208 utilizado como apoyo y un Volkswagen Gol con numeración adulterada.
Un investigador señaló que el disparo en el Vento coincide con una herida de bala que uno de los imputados presenta en la pierna derecha. Además, se recuperaron documentación y la tarjeta de crédito de una víctima, usada por los delincuentes en la estación de servicios de Paraguay.
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