Lingotes de oro, dólares y cajas de seguridad de dos bancos: ese era el objetivo de una banda que estuvo a punto de concretar dos robos boqueteros en las sucursales del Banco Nación en Morón y del Banco Provincia en Baradero. Según informaron los investigadores, que este domingo continuaban con los allanamientos, la organización estaba liderada por Carlos Daniel Maidana (59), un ex policía federal con antecedentes penales.

De acuerdo con la Policía, el grupo planeaba ejecutar el robo durante el fin de semana largo por el feriado del lunes 15 de junio. Habían realizado tareas de inteligencia durante el anterior fin de semana largo por el 25 de mayo, motivo por el cual ya eran monitoreados, ya que se tenía información de un posible golpe en esa fecha. Sin embargo, luego se comprobó que aquel había sido solo un ensayo y que el plan definitivo estaba previsto para este fin de semana.
Además de Maidana, detenido este domingo, la banda contaba con otros especialistas para llevar adelante el atraco. Entre ellos figuraba un hacker capaz de manipular las alarmas antisísmicas, y un experimentado uruguayo experto en perforar hormigón, quien ya había sido detenido por un robo similar en Junín. Varios de los integrantes poseían antecedentes penales.
### Maidana, el ex policía arrepentido de la causa «Leones Blancos»
Carlos Daniel Maidana fue identificado por los investigadores como el cerebro de la banda. Posee un amplio prontuario: fue expulsado de la Policía Federal Argentina (PFA) en 1995 y desde entonces acumula antecedentes por diversos delitos, entre ellos secuestros extorsivos. En 2010 se convirtió en prófugo tras ser acusado de liderar una banda de policías corruptos que secuestraba y extorsionaba a extranjeros en la Villa 1-11-14, en Bajo Flores.
Permaneció prófugo hasta 2018, incluso llegó a internarse en un hospital de Mar del Plata bajo identidad falsa tras sufrir un problema coronario. Su nombre volvió a estar en el centro de la escena nacional cuando se convirtió en testigo arrepentido en la mediática causa «Leones Blancos», donde declaró contra el ex fiscal Claudio Scapolan y otros funcionarios implicados en robos de cargamentos de cocaína.
La investigación determinó que Maidana coordinaba la logística de los ataques boqueteros desde su quinta en Paso del Rey, Moreno. Contaba con una Volkswagen Amarok blanca ploteada con franjas azules y tres camionetas Toyota SW4 idénticas. Al momento de su detención, portaba una pistola Taurus robada durante una entradera perpetrada en Adrogué.
Uno de los miembros más sofisticados de la banda era un hacker, aún no identificado, contratado por Maidana para manipular las frecuencias de comunicación y los sistemas de seguridad antisísmicos de los bancos. La investigación reveló que el 17 de mayo de 2026, este especialista realizó una prueba clave en Baradero: desde un local vecino al Banco Provincia, se ejecutaban golpes con macetas de cemento contra los muros de seguridad mientras él monitoreaba que las alarmas electrónicas no se activaran. Su función era garantizar que el ruido de la demolición no disparara los sensores tecnológicos.
### «El Uruguayo», el maestro boquetero
Si el hacker era la mente digital, «El Uruguayo» cumplía el rol técnico tradicional. Este hombre, de unos 60 años, canoso y de baja estatura (1,60 metros), era el maestro boquetero de la organización. Residente en Ezpeleta y con antecedentes por delitos similares en Junín, estaba a cargo del diseño técnico de los túneles.
En Baradero, el lugar elegido para el ataque era una vivienda lindera a la sucursal ubicada en la calle Laprida, cuyo patio trasero colindaba directamente con el sector de las bóvedas. Desde allí debían iniciar las perforaciones tácticas que permitirían acceder al botín.
### Logística e información interna
La banda no actuaba sin información precisa. Según la denuncia anónima que dio inicio a la causa judicial, los boqueteros contaban con datos proporcionados por empleados bancarios que facilitaron la ubicación de los objetivos.
En el aspecto operativo, Maidana confiaba plenamente en Diego Pedro Quiñones, su hombre de extrema confianza. Desde su domicilio en Ingeniero Budge, Lomas de Zamora, Quiñones se encargaba de proveer el material logístico necesario: insumos, herramientas de demolición y la infraestructura para sostener las obras de los túneles.
El inicio de la investigación se produjo a partir de un correo electrónico que contenía una denuncia anónima enviada a la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Policía Bonaerense. Posteriormente, la información fue remitida al Juzgado Federal N° 2 de Morón, a cargo del juez Jorge Rodríguez, para formalizar la causa.
### La caída: drones y cámaras frustraron el plan
A pesar de la sofisticación de la organización, la banda fue detectada gracias a un despliegue tecnológico conjunto de la Policía Federal y la Bonaerense. El uso de drones sobre la quinta de Maidana permitió identificar camionetas sin patente, mientras que el seguimiento mediante Telepase confirmó los constantes movimientos entre Moreno y Baradero.
Finalmente, el domingo 24 de mayo, una brigada encubierta en Baradero detectó la llegada de la Amarok blanca. Los integrantes de la banda operaban con ambos parasoles delanteros desplegados para evitar ser reconocidos, pero no pudieron eludir el cerco policial, que monitore
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