La práctica de Boca en el predio de Arroyo Seco dejó una imagen que rápidamente se viralizó. Mientras el plantel dirigido por Rodolfo Arruabarrena ultimaba su preparación para visitar este domingo a Newell’s, en el mismo complejo entrenaba Rosario Central. Esta coincidencia propició un nuevo encuentro entre dos viejos amigos: Leandro Paredes y Ángel Di María.

El propio capitán de Boca compartió el momento en sus redes sociales, acompañado del mensaje «Amigo mío», junto a un video en el que ambos se muestran conversando, sonriendo y disfrutando de la charla, cada uno con la indumentaria de entrenamiento de su respectivo club.
La imagen se multiplicó rápidamente en las redes y reflejó nuevamente la estrecha relación que mantienen estos futbolistas, que compartieron algunos de los mayores éxitos recientes de la Selección Argentina.
El último enfrentamiento entre ambos en cancha fue hace pocos meses, cuando Boca y Rosario Central empataron 1-1 en el Gigante de Arroyito. Ese partido fue el primer duelo entre los dos en el fútbol argentino tras una larga trayectoria como compañeros. Antes y después del encuentro hubo abrazos, intercambio de camisetas y muestras de afecto.
La amistad entre Paredes y Di María se forjó a lo largo de casi una década en la Selección Nacional y también durante sus etapas conjuntas en París Saint-Germain y Juventus. Juntos conquistaron la Copa América, la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022, además de varios títulos a nivel de clubes.
El vínculo trasciende lo estrictamente futbolístico. En distintas entrevistas, Paredes reveló que las familias mantienen una relación muy cercana y que él fue uno de los primeros en enterarse del regreso de Di María a Rosario Central.
“Fuimos de sorpresa con la familia a visitarlo a Portugal cuando tuvimos dos días libres. Tenemos un vínculo muy grande, no solo nosotros, sino también nuestras esposas y nuestros hijos”, contó el mediocampista.
En esa misma ocasión destacó la felicidad que le genera que su amigo pueda cumplir el sueño de volver al club que lo vio nacer. “Es espectacular que vuelva, no solo por el fútbol argentino, sino por él también. Muchas veces quiso regresar al país y no pudo. Que pueda cumplir su sueño me hace muy feliz”, expresó.
El encuentro en Arroyo Seco también reavivó una promesa que ambos han hecho pública en más de una oportunidad: cuando se retiren, quieren compartir un banco de suplentes como entrenadores. Según comentaron, el proyecto prevé dirigir primero a Rosario Central y, más adelante, asumir juntos en Boca.
Por ahora, ese plan deberá esperar. Mientras continúan sus carreras, el fútbol los volvió a cruzar en Rosario y regaló una imagen que despertó la nostalgia de los hinchas, mostrando una amistad que permanece intacta.
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