Tierra del Fuego atraviesa una crisis institucional tras la derogación de la ley que convocaba a una reforma parcial de su Constitución provincial, en una polémica sesión de la Legislatura que se prolongó hasta las 4 de la madrugada del 1° de mayo. La normativa, aprobada en diciembre de 2023 y que el gobernador Gustavo Melella había impulsado para limitar reelecciones indefinidas, eliminar cargos vitalicios, establecer topes salariales y avanzar en la digitalización del expediente, fue dejada sin efecto apenas horas antes de la convocatoria electoral fijada para el 9 de agosto próximo.

El gobernador Melella, quien convocó a elecciones para la reforma el 29 de abril, anunció que vetará la derogación y continuará con el proceso político. «El 9 de agosto, cada fueguino y fueguina va a poder elegir quiénes van a escribir la constitución que nos merecemos. Soñamos con una provincia donde los derechos no sean promesas, donde no haya privilegios para pocos y donde el esfuerzo de las familias tenga respaldo real en la ley. Esta reforma la construimos juntos, con las voces de nuestra comunidad», dijo a través de su cuenta de Twitter.
La ley 1529, que modifica más de 70 artículos de la Constitución, fue sancionada por la Legislatura el 13 de diciembre de 2023 y promulgada 16 días después. Luego de que sectores opositores judicializaran la convocatoria, el Superior Tribunal de Justicia provincial falló el 5 de agosto de 2025 declarando legítima la convocatoria electoral y ordenando fijar una nueva fecha para la elección de convencionales constituyentes dentro de los 210 días siguientes.
Durante la sesión legislativa del jueves 30 de abril, que se reanudó tras un cuarto intermedio, el bloque opositor «Somos Fueguinos» presentó y aprobó la derogación con 11 votos a favor, entre ellos integrantes del justicialismo (La Cámpora), La Libertad Avanza, Movimiento Popular Fueguino y algunos legisladores monobloques. En tanto, solo cuatro votos se manifestaron en contra, entre ellos los tres del bloque oficialista Forja.
Este cruce político refleja la fractura dentro del oficialismo y la oposición, y marcó un quiebre con aliados históricos de la gestión de Melella, como La Cámpora, mientras que sectores del peronismo y fuerzas opositoras unificaron sus votos contra la reforma constitucional. La sesión, desarrollada en horas de la madrugada del Día del Trabajador, evidenció alianzas circunstanciales y un cambio de postura de algunos legisladores que en 2023 habían apoyado la reforma.
Desde el oficialismo adelantaron que el gobernador vetará la derogación y que el proceso electoral seguirá adelante. También advirtieron que analizan presentar denuncias contra quienes impulsaron la anulación de la ley. En caso de veto, la Legislatura podría insistir o la controversia podría resolverse nuevamente en la Justicia.
Especialistas constitucionalistas consultados señalan que la reforma constitucional se encuentra en un proceso irreversible, ya que la ley que la establece es de carácter especial y no se ajusta a las normas generales sobre veto y derogación. El constitucionalista Daniel Sabsay afirmó en FM Ushuaia que “ya no se puede interrumpir el proceso de reforma de la Constitución. Es una ley especial que toma la decisión más importante, que es el ejercicio del poder constituyente, por lo que no puede ser vetada”.
Así, Tierra del Fuego enfrenta una pulseada institucional entre el Ejecutivo y la Legislatura, con un eje central en la convocatoria a la elección de convencionales constituyentes, que definirá el rumbo de la reforma de su marco constitucional.
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