Mick Jagger, cantante de los Rolling Stones, logró detener la construcción de una torre de apartamentos de 29 pisos y 100 metros de altura que habría obstruido las vistas desde su residencia en el barrio de Battersea, al suroeste de Londres, junto al río Támesis, según informan medios británicos.

Un tribunal de planificación urbanística puso fin a una batalla legal de dos años, después de que Jagger, respaldado por otros famosos como el guitarrista Eric Clapton, la actriz Felicity Kendall y el comediante Harry Hill, presentara una demanda contra la empresa promotora.
La compañía Rockwell Property había planeado inicialmente una torre de 34 pisos, que luego redujo a 29, pero se encontró con una campaña de recolección de firmas que reunió hasta 6.000 apoyos.
No solo participaron celebridades, sino también asociaciones de protección del patrimonio como The Chelsea Society, Battersea Society y Historic England, que objetaron la altura desmesurada en esa zona.
Según The Times, la torre habría sido casi tan alta como las chimeneas de la antigua estación eléctrica de Battersea, famosa por la portada de un disco de Pink Floyd y actualmente convertida en un megacentro comercial que domina el barrio sin construcciones destacables en sus alrededores.
Mick Jagger afirmó que la torre «no tiene ningún sentido» y que «está fuera de lugar, se mire como se mire». Además, advirtió que su construcción podría abrir la puerta a la edificación de más torres, alterando para siempre este valioso tramo de la ribera del Támesis.
Eric Clapton sumó: «A estos promotores no les importa lo que la gente piensa. Solo les interesa el dinero».
Por su parte, Rockwell expresó su desacuerdo con la decisión judicial y aseguró que confiaban en que el proyecto de regeneración «sería una gran adición al perfil urbano de Londres».
Agencia EFE.
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